Cada persona tenemos en nuestras manos una serie de redes sociales a través de las cuáles compartimos momentos personales; sin embargo, dar este paso de una empresa a una red social no resulta tan sencillo.

Twitter es una potente plataforma en la cual expresar opiniones, contenidos, anunciar eventos, etc., en relación a lo que haga la empresa y quiera compartir con sus seguidores. El impacto de esta información dependerá del tamaño de la comunidad lo que influenciará tanto en el impacto del mensaje como su propia difusión. Es por ello que esta red social se considera un fuerte apoyo para las empresas y su creación de comunidad.

Sin embargo, para poder lograr la eficacia y eficiencia esperada es importante que desde un principio se tenga claro la selección de temas que se  compartirán. Además se ha de tener cierta constancia y planificación a la hora de manejar las publicaciones. En un perfil profesional es importante que temas como opiniones políticas, religiosas o ideológicas sean excluidas o reducidas al mínimo para no crear discordancias o temas que puedan dar pie a la negatividad por parte de los usuarios.

Puntos clave a tener en cuenta para el logro de una buena comunidad:

  • Crear contenido con frecuencia: los mensajes dentro de esta plataforma fluyen con gran rapidez, los usuarios entran más de una vez en ella y son muchos los mensajes que reciben, esto hace necesario tener constancia a la hora de generar contenido con frecuencia.
  • Tono y estilo comunicativo: tener claro desde un principio el estilo con el que nos vamos a dirigir a los usuarios que tiene que ir en concordancia con lo que la empresa quiera transmitir y el tipo de usuario que buscamos. Si es original puede convertirse en una marca personal de la empresa.
  • Elección de ciertos temas: no intentar abarcar gran cantidad de temas, sino escoger determinados temas sobre los que queramos resaltar nuestro contenido. De esta forma creamos una fuente de información determinada en la que los usuarios nos buscarían para tomar información.
  • Creación de conversación y mantenerlas: es un espacio idóneo para crear comunicación directa con los usuarios. Sabiendo que esta comunicación puede ser de mensajes positivos así como negativos, es decir: habrá usuarios que nos escriban para darnos la enhorabuena de los servicios recibidos como aquellos que no estén contentos con el servicio. De una y otra forma es crucial hablar con ellos para agradecer y solventar los problemas que hayan tenido.
  • En unión al punto anterior, ser educado y amable: tanto para los mensajes positivos como negativos se debe guardar las formas aunque la persona que este interactuando no lo esté siendo. Como ya hablamos en otro post, crisis de reputación 2.0, la importancia de saber gestionar una crisis en el mundo 2.0.
  • Identificación de líderes de opinión: tener localizadas a aquellas personas que sean influyentes con respecto al sector al que nos estamos dirigiendo y hacer benchmarking, de forma que veamos cómo se comportan, temas de los que hablan y la forma en la que interactúan con su público.
  • Buenas fuentes de información: a veces nuestro contenido será creado por otros y les daremos difusión, pero no retwittear a cualquiera sino que sepamos que son fuentes fidedignas cuya información sea veraz a la vez que útil para la comunidad.
  • No sobrepasarse con la autopromoción: se recomienda que a la hora de compartir contenido, el que sea auto publicarnos solo tome un 10% del contenido total que se esté compartiendo.
  • Hacer uso de la analítica: para poder llevar un control de los resultados que estás obteniendo de tu estrategia en relación a los tweets, audiencias, eventos, y de todo aquello relacionado con la actividad de tu empresa en esta plataforma.
  • Probar con nuevas acciones: si ya tienes una comunidad consolidada y tiempo llevando a cabo una estrategia que te ha dado resultado, puede hacer pequeños cambios para ver como responde tu audiencia y poder incluso mejorar tu estrategia.

19-12-2017