Si te dedicas al mundo del Social Media debes saber que aunque las redes sociales se hicieron para compartir con el mundo pensamientos y opiniones, cuando tu trabajo es mantener perfiles sociales de marcas la cosa cambia y mucho.

Estas son algunas cosas que nunca deberías publicar en las redes sociales de una empresa/marca.

  • Confundir la cuenta personal con la profesional. Los Community Managers suelen tener las cuentas de empresa activas en sus Smartphone por eso es importante comprobar antes de publicar desde dónde lo estamos haciendo para que no pasen cosas como estas.

                                                

  • Contenidos sin editar. Antes de publicar en redes sociales hay que repasar el contenido para que no se publiquen cosas erróneas. La marca de belleza Total Beauty tuiteó sobre lo bien que le quedaban los tatuajes a Oprah durante unos Premios Oscars, era Whoopi Goldberg.

                                               

  • Hablar de política o religión. La política y la religión son dos temas muy personas y sobre los que una marca jamás debería meterse sino quiere salir perjudicado. Como este día en el que Media Markt tuvo la genial idea de insultar a toda Andalucía dándoles los “buenos días” a las 16.55 horas.

                                                

  • Hablar mal sobre un cliente. Aunque hay clientes que se lo merecen (no nos engañemos) esto no puede ser una excusa para escribir algún comentario negativo sobre un cliente, porque ante todo es eso, cliente. Aunque éste pierda las formas somos responsables de contestar de una forma educada y serena. La empresa de mudanzas Gil Stauffer amenazó a un cliente insatisfecho con llevarla a juicio.

                         

  • Hablar sobre Fútbol. A no ser que tu marca sea patrocinadora de algún equipo será mejor que tu marca no se posiciones ya que perderás muchos posibles clientes que sean del equipo contrario. El Community Manager de la cuenta de Ballantine’s España solía escribir tuits a favor del Real Madrid hasta que una de las polémica llevó a su despido.

                                               

  • Mensajes autocopiados de Facebook a Twitter. No utilices herramientas que publican en Twitter automáticamente lo que publiques en Facebook. Mejor adaptar las publicaciones a Twitter y a su limitación de caracteres.
  • Meterse con otras marcas o personajes famosos. El atacar para ganar popularidad es algo que jamás debería hacerse y menos en redes sociales. Un ejemplo es la pelea que mantuvieron en Twitter la marca de potitos Hero y la periodista Samanta Villar. Tras un tuit de Samanta en el que le preguntaba a la marca que por qué utilizaba aceite de palma en sus productos, Hero decidió (de forma inexplicable) publicar un tuit atacándola, lo único que ganó Hero fueron miles de críticas de usuarios.

                                               

  • No gestionar las crisis de reputación online. Ya hablamos en un post sobre cómo había que hacerlo para no caer en la tragedia.
  • No planificar las publicaciones. Si publicas 10 posts en un día y luego pasas una semana sin postear, la gente dejará de seguirte. Lo mejor es publicar una o dos veces máximo cada día y solo si tienes algo interesante que aportar.
  • Postear imágenes con derechos de autor. Hay muchos bancos de imágenes gratuitas, no te arriesgues a publicar alguna con derechos de autor y que de acaben denunciando.
  • Poner “privada” tu cuenta de marca. Lo que es muy recomendado para una cuenta personal es totalmente indeseado para una cuenta de marca. No pongas los perfiles de tu empresa en privado porque así la gente no podrá juzgar si seguirte o no.
  • Publicar imágenes de terceros sin su permiso, sobre todo de niños. Nunca publiques fotografías de personas ajenas a tu empresa si no han dado su permiso.
  • Publicar noticias irrelevantes. Tus seguidores tarde o temprano se cansarán del contenido publicado y dejarán de seguirte.
  • Publicar únicamente publicidad. Si tu marca únicamente publica contenido promocional, los seguidores acabarán dejándote de seguir.
  • Usar excesivos hashtags. Parecerá que estás desesperado en encontrar seguidores y likes, que aunque lo estés no debe notarse.
  • Usar perfiles personales en lugar de cuentas de marcas. Es algo muy común en Facebook utilizar un perfil personal para una marca, pero como Facebook lo detecte eliminará el perfil perdiendo todos tus amigos. En Instagram es mejor pasar tu perfil a cuenta de empresa porque así obtendrás estadísticas muy valiosas.
  • Utilizar una tragedia para beneficiarse. Aunque se recomienda utilizar hashtags del momento y temas candentes para conseguir más visualizaciones, si el tema en cuestión es una tragedia nunca publiques información comercial aprovechándolo, restarás humanidad a la marca. Esto lo sabe la cadena de ropa Urban Outfitters que en el año 2012 y con la llegada del huracán Sandy (que obligó a evacuar ciudades enteras) aprovechó para tuitear “Esta tormenta vuelta (pero el envío gratis no!) Solo por hoy…”

                                            

17-10-2017