La orientación hacia la que las empresas van dirigidas es la orientación al cliente. Es fácil de entender que para que una empresa pueda existir necesita de los clientes que requieren y compran sus productos. En un mercado en el que la competencia es alta además de compleja se hace prácticamente necesario crear incluso un vínculo afectivo con el cliente.

Cuando las personas estamos más atraída por algo o alguien, es cuando solemos tener unos sentimientos más arraigados de fidelidad. Las empresas no solo quieren que los clientes les compremos una sola vez, sino que sigan repitiendo sus compras e interés hacia los productos.

Kevin Roberts, crea el concepto “lovemarks” con el que dar nombre a ese sentimiento de amor hacia las marcas. Este término es el que da nombre a las relaciones intensas entre un consumidor. Seguramente poseas una lovemark, una marca que la consideras importante mucho más allá del producto o servicios que realmente te ofrece. Esto es lo que han conseguido muchas empresas con sus marcas, llegando hasta los consumidores a través de mensajes que les han tocado la fibra sensible tanto en emociones como afectividad.

La principal característica que gana una lovemark con respecto al consumidor es la lealtad. Una vez conseguida esta, sabes que el cliente te va a escoger por encima de lo que otras empresas puedan ofrecerle e incluso las utilicen como una firma dentro de su personalidad. Sin embargo, como en las relaciones con las personas, esta relación puede verte deteriorada en caso de que la empresa (por el motivo que sea) falle al cliente y este se sienta dolido.

Otro dato positivo que ganan las empresas con aquellos clientes que se encuentren “enamorados de su marca” es que estos la recomendarán a las personas más cercanas a ellos o incluso a través de las redes sociales y entonces llegue a más gente. Los cambios en elementos esenciales como aspectos en la identidad de la marca, se deben hacer con extremo cuidado pues los clientes se pueden ver atacados o que sientan que el cambio ya no les representa como lo hacía anteriormente.

En definitiva, crear un vínculo de amor a la marca por parte de los clientes puede ser el comienzo de un gran éxito para tu empresa.

26-04-2018