El día 15 de marzo se celebró el Día Mundial de los Derechos del Consumidor, día en el que se subrayaron los derechos que como consumidores poseemos a la hora de adquirir un producto o servicio. Una tendencia que está cada vez más arraigada en la sociedad española es la realización de compras por internet y a través de cualquier dispositivo.

Desde este artículo de PuroMarketing se muestran cuáles son esos 5 derechos fundamentales que poseen los consumidores en Internet:

Saber la identidad del vendedor: es principal que los consumidores sepan cual es la empresa que les está vendiendo. En España, la legislación obliga que las empresas muestren en sus páginas web NIF, denominación social y datos de contacto. Estos datos pueden encontrarse en la sección de Aviso Legal.

Saber qué gastos de envío, condiciones y plazos de entrega existen: estas condiciones deben ser conocidas por el consumidor. El plazo máximo de entrega es de 30 días, de manera que si la empresa vendedora no puede cumplirlo debe notificarlo al cliente y darle la opción de continuar o no con la compra. Si el retraso no puede ser justificado, el comprador tiene derecho a la devolución del doble de la cuantía de la compra. Los gastos de envío deben ser mostrados al cliente antes de que el proceso de compra termine.

Protección de los datos personales: el consumidor tiene derecho a saber cómo y por qué se utilizaran los datos que recopila la tienda online, y siempre podrá corregirlos así como suprimirlos. El uso de cookies también debe ser notificado y mostrar el por qué se hace uso de ellas.

Tener una compra segura: el comprador puede escoger realizar el pago en la forma que desee dentro de las opciones que se encuentre. Para comprobar que estamos dentro de un proceso de compra seguro, la web deberá tener un certificado de seguridad (aparece un candada en la barra de direcciones) y la url deberá empezar por https. También es recomendable poseer un antivirus para protegernos ante cualquier amenaza.

Devolución de la compra: actualmente existe un plazo de 14 días, a partir del momento en que se recibido, donde el cliente puede hacer una devolución sin necesidad de justificación (se tendrá que hacer cargo de los gastos de envío). Si el producto no admite devoluciones es un dato que deberá ser notificado en el proceso de compra. Si el producto está estropeado o no funciona, el consumidor puede exigir su reparación así como sustitución y sin coste adicional.

Es muy importante tener en cuenta los derechos que poseemos, ya que de nuestra ignorancia las empresas podrían tomar ventaja frente al consumidor.

21-03-2018