Ya hablamos hace unos meses, en uno de nuestros post, sobre lo unidos que estaban empleo y redes sociales pero… ¿sabes lo importante que puede llegar a ser tu reputación online? ¿Conoces las consecuencias de una publicación desafortunada o incluso mal redactada? Cuidado con lo que escribes en la red…podría tener consecuencias nefastas, ¡y si no que se lo digan a los protagonistas de los casos que te traemos en el post de hoy!

El caso más conocido, por las dimensiones que alcanzó, fue el de Justine Sacco. Justine era Directora de Comunicación de InterActiveCorp, una compañía que se encarga de gestionar la comunicación de portales tan importantes como Ask.com y Vimeo. Y decimos “era” porque perdió su trabajo en diciembre de 2013, cuando tuiteó lo siguiente “Me voy a África. Espero no pillar el sida. Es broma. ¡Soy blanca!”. Después de 12 horas de viaje, cuando bajó del avión y encendió su móvil se enteró de toda la polémica generada por su tuit: #hasjustinelandedyet (¿ha aterrizado ya Justine?) era Trending Topic a nivel mundial, había medios de comunicación esperándola en el aeropuerto, se había creado una web con su nombre para donaciones en favor de la lucha contra el Sida…y había sido despedida de su puesto en InterActiveCorp. Sacco explicó en una entrevista que era una crítica a la mentalidad norteamericana y que jamás pensó que nadie pudiera tomárselo literalmente, pero lo cierto es que esta exdirectora de comunicación ya había publicado con anterioridad algunos tuits de carácter racista y polémico.

Curiosa también la historia de una joven que publicaba el siguiente tuit el día antes de comenzar su nuevo trabajo en una pizzería “Mañana empiezo este nuevo trabajo de m**”. Lo que no esperaba es que, el que iba a ser su nuevo jefe, le contestara por la misma red social “No, no empiezas el trabajo de m** ¡Te acabo de despedir! ¡Buena suerte sin dinero y sin vida laboral!”. Aunque la verdad es que la joven no se lo tomó demasiado mal, ya que poco después publicaba otro tuit riéndose de la situación.

Y para encontrar el caso más reciente sólo tenemos que remontarnos a la semana pasada, cuando una mujer de Texas perdía su trabajo el primer día también por un desafortunado tuit. La joven de 27 años empezaba a trabajar en una guardería cuando publicó en Facebook que “odiaba estar rodeada de niños”. Inmediatamente fue despedida por su nuevo jefe. En una entrevista ha afirmado que se trataba de una broma y que tiene una hija a la que adora…pero nadie entendió la broma (¡nosotros tampoco!).

Estos casos y más están recogidos en un libro publicado recientemente por Jon Ronson llamado “So you’ve been publicity shamed”.

Lo cierto es que el 80% de los responsables de recursos humanos consultan las redes sociales de los candidatos a un puesto de trabajo antes de contratarlos. Y no sólo esto, 1 de cada 10 jóvenes ha perdido su futuro puesto de trabajo por no tener una buena reputación online. Así que ya sabes, cuida las publicaciones de tus redes sociales: no publiques comentarios que puedan llevar a confusión, guarda tu opinión sobre tu trabajo si quieres mantenerlo y, por supuesto, ¡asegúrate siempre de tener bien cerradas tus Redes Sociales!

11-05-2015