Cuando los departamentos de marketing y publicidad se ponen mano a la obra con las campañas, son varios los matices a tener en cuenta. Uno de los objetivos es que los consumidores se queden con el producto o servicio y captar el mensaje, sino también conseguir posicionamiento en los consumidores que no sea olvidado.

Lograr que lo mostrado y la imagen de marca queden en la mente es lo que cuentan en este artículo de PuroMarketing. Para que esto pase hay que saber cómo funciona el cerebro. Una experta en neurociencia matiza el funcionamiento del cerebro diciendo que es un “órgano cognitivo perezoso”. Esto le debe decir a los responsables que la información mostrada debe ser fácil de procesar.

Los mensajes que mejor quedan en el cerebro son los cortos y sencillos; sin embargo, hay muchas marcas que pecan de querer dar gran cantidad de información sobre todo a la hora de presentar un nuevo producto. De seguro que has visto en más de una ocasión publicidad de alguna empresa donde la extensión de contenido lo único que ha logrado es que dejes de prestar atención.

Ya hemos comentado en más de un post, que actualmente en la publicidad y el marketing de los productos y servicios se venden a través de la exposición de experiencias. Sin embargo, a veces mostrar experiencias alarga el mensaje y hace que el cerebro se centre en otros aspectos (dejando atrás el mensaje importante acerca del producto o servicio).

08-08-2018