Si no has desayunado y te hablamos de cookies seguramente pensarás en comida, pero no, no hablamos de esas galletas tan buenas. Hablamos de las cookies informáticas. Seguro que has oído hablar de ellas en alguna ocasión pero si no estás muy familiarizado con el mundo informático no sabrás muy bien a qué se refieren cuando entras en una página web y te piden que aceptes sus cookies.

Lo primero que hay que saber es qué son exactamente estas “galletas informáticas”. Una cookie es una información que envía una página web y se almacena en nuestros navegadores. Y te preguntarás para qué sirve esto, pues para dos funciones principales: primero para llevar el control de los usuarios que entran en nuestra web y que esa persona no tenga que estar identificándose con su usuario y contraseña cada vez que entre y lo segundo para obtener información sobre los usuarios, cuando entran, por dónde navegan, cuánto tiempo se quedan…

Un poco de historia

Todo empezó en el año 1994, cuando el programador Lou Montulli (creador de uno de los primeros navegadores), que en esos momentos era trabajador de Netscape Communications, encontró en las cookies una solución al problema que se les planteaba: implementar de forma fiable un carrito de compra virtual en una aplicación de comercio electrónico para MCI.

El primer uso de cookies fuera de laboratorio fue para validar si los usuarios de Netscape ya habían pasado antes por la web y se integró en Internet Explorer a finales del año 1995. En esos tiempos el uso de cookies se aceptaba por defecto al entrar en una web y nadie sabía de su existencia hasta que en 1996 el Financial Times publicó un artículo sobre las cookies. En 1997 y después de muchos debates se prohibió utilizar cookies de terceros o al menos tenerlas desactivadas por defecto pero para esa fecha todas las agencias de publicidad ya las usaban y ni Netscape ni Internet Explorer introdujeron estas premisas.

Ejemplos de uso de las cookies:

  • Te permite tener la cesta de una compra virtual llena e ir navegando sin que se vacíe.
  • Recuerda tu usuario y contraseña de un sitio web y estos usuarios ya registrados pueden acceder directamente a servicios solo disponibles para usuarios identificados.
  • Algunas web personalizan su aspecto según las preferencias del usuario.
  • Cuando llenas tu carrito de compra y antes de pagar te tienes que ir y al volver a abrir el navegador tu carrito de la compra sigue intacto.

Más técnicamente… ¿en qué consisten estas cookies? Las cookies son datos arbitrarios definidos por un servidor web y enviados al navegador que a su vez los devuelve sin modificar, reflejando un estado en las transacciones HTTP. Esto permite al navegador proporcionar al servidor un medio para relacionar la solicitud de una página actual con solicitudes anteriores.

Alrededor de estos “elementos” informáticos de han creado muchas leyendas urbanas, quizás por la ignorancia que se tiene acerca de qué son. Las cookies no son virus y no pueden borrar datos de los discos duros ni pueden leer información personal del ordenador, tampoco generan spam. Las cookies son datos por lo que son incapaces de leer y borrar nada

¿Es bueno borrar todos las cookies? No, hay limpiadores de cookies como CCleaner que respetan las cookies importantes y borran las trazadoras o de terceros.

Aun así, si no te convencen mucho tienes la opción de navegador sin cookies a través de una ventana privada o “de incógnito”. Pero como ya hemos dicho, las cookies no son virus, por lo que puedes estar completamente tranquilo.

21-09-2015