El término Inbound Marketing es actualmente uno de los temas que más se tienen en cuenta en el mundo del marketing. Se trata de una estrategia cuyo pilar se basa en la atracción de los clientes ofreciéndoles contenido relevante a la vez que útil, dando valor a cada una de las etapas a las que se enfrente el comprador.

A partir de su definición se observa que los clientes encontrarán tu empresa a través de distintos canales de comunicación como redes sociales, blog y los motores de búsqueda. Es decir, no buscamos a los clientes sino que los clientes son los que buscan a la empresa.

Los pilares fundamentales que se han de tener en cuenta en este tipo de estrategia son:

  • Las personas.
  • El ciclo de compra.

En primer lugar, es importante que conozcas bien al público que quieres atraer. No existen personas iguales con unas características únicas, sino que somos diferentes. Esto obliga a simplificar lo máximo que sea posible el motivo por el que las personas buscarían nuestra marca. Por ejemplo, si estamos ante una persona que le encanta cocinar e innovar en sus platos de cocina, le ofreceremos diversidad de recetas que poder realizar.

Y en segundo lugar, tener claro las distintas etapas por las que pasarán los clientes desde el momento en el que nos descubran hasta “secuestrarles” y se enamoren de nosotros, en el buen sentido claro. Las etapas son:

  1. Atracción: en esta fase los usuarios llegarán como extraños a nosotros y se convertirán en visitantes.
  2. Conversión: una vez que estos sean usuarios buscaremos su conversión logrando un lead.
  3. Cerrar la transacción: que el lead se convierta en la venta del producto o servicio que se le ofrece y convertirse en cliente.
  4. Amor a la marca: que el cliente quede prendado de nosotros y logremos su fidelidad repitiendo sus compras con nosotros.

En definitiva, se trata de una estrategia con la que atraer a los clientes pero dándoles la libertad de que nos encuentren porque les estamos ofreciendo algo que necesitan.

14-12-2017