¿Conoces Snapchat? Si tienes hijos, sobrinos, primos, hermanos menores de 20 años seguro que les has escuchado hablar de esta “red social”. Y si no has escuchado hablar ¡hay que ponerse al día!

Snapchat es una aplicación para móvil, no es una red social en sí, más bien es una aplicación de mensajería instantánea, algo como Whatsapp, solo que aquí la comunicación es con imágenes y vídeos. Su principal diferenciación, lo que le ha hecho ser una de las aplicaciones más descargadas en los Smartphones de los adolescentes es que esas imágenes y vídeos se autodestruyen una vez vistas, desaparecen del teléfono del receptor y del servidor de Snapchat.

Vamos a repasar un poco la historia de esta aplicación, con polémica incluida (para estar a la altura de Facebook, Wikipedia o Twitter). Allá por el año 2011 dos amigos estudiantes de la Universidad de Stanford, Reggie Brown y Evan Spiegel, comenzaron a trabajar en un proyecto llamado “Picaboo”, un trabajo final para el último curso de Diseño de Productos, y pidieron ayuda a otro amigo, Bobby Murphy, para que codificara la aplicación. En el verano de ese mismo año le cambiaron el nombre por el actual “Snapchat” y subieron la aplicación a la App Store de iOS. Y comenzaron las disputas. Según Brown llegaron a un acuerdo verbal mediante el cual él se encargaría de ser el Director de Marketing, Spiegel el Consejero Delegado y Murphy el Director de Tecnología, y el reparto sería a partes iguales. Pero Spiegel y Murphy niegan este acuerdo y echaron a Brown al mes siguiente de lanzar la aplicación. Eso sí, mediante un comunicado, ambos directivos de Snapchat reconocieron que la idea inicial fue de Brown, incluso que él fue quien registró la patente a nombre de los tres. Sea como fuere, lo cierto es que actualmente Spiegel y Murphy son dos de los CEO’s más jóvenes de Silicon Valley (24 y 25 años respectivamente) y Evan Spiegel es el multimillonario más joven del mundo.

Polémicas aparte, lo cierto es que en muy poco tiempo este invento logró un gran éxito. Un año después de su presentación ya se mandaban 25 imágenes por segundo, y solo en iPhone, ya que la aplicación no estuvo disponible para Android hasta noviembre de 2012.

Sus usuarios son muy jóvenes, la mayoría de ellos tienen entre 13 y 23 años y el 70% son chicas. A pesar de lo que se piensa, el principal uso de esta aplicación no es el sexting (envio de fotos y videos subidos de tono), ni siquiera el 15% de las imágenes enviadas tienen contenido sexual. El principal uso que se le da es el envio de los famosos selfies.

Facebook intentó comprarlo por 3000 millones y no lo consiguió, normal sabiendo que a finales de agosto de 2014 la empresa ya estaba valorada en 10 mil millones de dólares.

El uso es simple, se hace una fotografía o vídeo, se edita y se envía, bien a una persona, bien a un grupo. Para poder visualizar el mensaje hay que estar presionando la pantalla y acto seguido éste desaparece. El tener que presionar la pantalla evita que se produzcan los famosos pantallazos, aunque si consigues hacerlo la persona que envió la imagen será avisada.

Por último sobre esta red social tan moderna y actual: su logo, ese fantasmita tan gracioso, y simple, se llama Ghostface Chillah y está inspirado en Ghostface Killah, un rapero perteneciente al grupo Wu-Tang Clan.

Y vosotros, ¿a qué esperáis para probar esta curiosa aplicación? ¡Ya nos contareis! 

29-04-2015