Que los humanos no somos perfectos es algo de todos sabido. Y las redes sociales las inventan, programan y diseñan seres humanos, seres humanos que también cometen fallos.

Aunque la mayoría de redes sociales son seguras y tienen unos sistemas de seguridad infranqueables, a veces los propios usuarios (con “un poco” de conocimiento en informática, claro) son los que detectan fallos y avisan a las compañías, que no tardan en arreglarlo.

Estos son los 3 últimos casos de fallos encontrados por usuarios de las redes sociales:

  • Hace menos de un mes salió a la luz un fallo de vulnerabilidad en Facebook que permitía a cualquier usuario ver los álbumes privados de los demás. Para entenderlo primero hay que saber que Facebook permite sincronizar las fotografías de la galería del Smartphone con un álbum privado en la red social, para que luego el usuario elija cuál quiere subir y mostrar a sus amigos. Sin embargo, este fallo descubierto esta vez por un investigador informático llamado Laxman Muthiyah, dejaba acceder a esos álbumes usando simplemente el permiso “user_photos”. El problema ya ha sido solucionado por parte del equipo de Facebook y el investigador ha recibido 10.000 dólares por descubrir el fallo.
  • Hace pocos días nos sorprendía la noticia de un grave fallo de seguridad en el código de Youtube: Kamil Hismatullin, un hacker ruso especializado en encontrar vulnerabilidades en páginas webs, detectó un error fatal en el código de Youtube mediante el cual se podía borrar cualquier vídeo de la red social para siempre, únicamente rellenando el apartado ID con el identificador del vídeo, sin especificar nombre de usuario ni contraseña. Pudo borrar TODOS los vídeos de la página, sin embargo decidió advertir a Google (aunque reconoce entre risas que tuvo la necesidad de borrar algún video de Justin Bieber) y en pocas horas estaba solucionado. A cambio, Hismatullin ha recibido 5000 dólares como recompensa.
  • Esta última historia no es tanto un caso de vulnerabilidad…pero llama la atención por la juventud del protagonista. La historia tiene lugar hace apenas unos días en un instituto de Los Ángeles. Sí, un instituto, porque el protagonista tiene 17 años. Caleb Benn, como se llama, es un joven estudiante que se encarga de llevar las redes sociales de su instituto. Harto de tener que pasarse constantemente fotografías desde su ordenador a su móvil para poderlas subir a Instagram (porque como todos sabemos la red social no permite subir fotografías desde un ordenador) decidió utilizar sus conocimientos informáticos para desarrollar “Uploader for Instagram”, una aplicación para subir fotografías desde un ordenador Mac a Instagram. Subió la aplicación a la App Store por 5 dólares y consiguió 6000 dólares en poco más de un mes hasta que Instagram se enteró de lo sucedido y sus abogados se pusieron en contacto con Caleb, y es que lo que había conseguido el joven había sido gracias al acceso a la API de la red social, con el consiguiente hackeo y violación de los términos de uso. Caleb no dudó ni un segundo y decidió retirar la app de la tienda Apple, ya que al fin y al cabo lo único que quiere es estudiar Informática en la Universidad y “no quería entrar en la lista negra de Facebook e Instagram y no poder usar nada suyo”. ¡Desde luego conocimientos no le faltan!

A pesar de estos casos, no hay que olvidarse que en las oficinas de estas grandes empresas trabajan día y noche los mejores informáticos del mundo y que aunque a veces sucedan estas cosas… ¡no es lo más normal! Aunque claro, son humanos ;)  

10-04-2015